El teletrabajo
constituye un nuevo sistema organizativo del empleo. Puede ser una salida
profesional para muchas personas que por el motivo que sea tienen dificultades
o no quieren desplazarse a un puesto de trabajo convencional.
Para teletrabajar
solo es necesario disponer de un ordenador personal, un módem y una conexión a
Internet, aunque en ocasiones lo pone la propia empresa. A partir de aquí las
necesidades específicas de cada profesional varían en función de su actividad.
En este documento
encontraréis información e ideas para considerar esta forma de empleo como una
alternativa válida para incorporaros al mundo laboral. El teletrabajo es un
nuevo sistema de organización del trabajo en que la persona trabajadora
desarrolla una parte importante de su trabajo fuera de la empresa y por medios
telemáticos.
Las personas
teletrabajadoras actúan en casi todos los campos profesionales, pero hay unos
en los que el desarrollo informático y el tipo de actividad han facilitado que
el teletrabajo se haya desarrollado más que en otras. Estos campos, ordenados
de más importantes a menos son:
v Consultoría y servicios a las empresas
v Programación y servicios informáticos
v Consultoría y servicios financieros
v Marketing
v Servicios y atención médica
v Artes gráficas, visuales y multimedia
v Relaciones públicas y publicidad
v Contabilidad y auditoria
v Escritores, guionistas y creadores de contenidos
v Comerciales y vendedores independientes
El 74% de las
profesiones vinculadas a estas ocupaciones están relacionadas con la
información y el conocimiento, ya sea en la vertiente del tratamiento de los
datos o en la vertiente técnica o de gestión.
Aspectos importantes para la persona trabajadora
Horario laboral
flexible, adaptable a las necesidades personales, por lo que mejora la
conciliación entre la vida laboral y la personal.
Más autonomía y
control sobre el propio trabajo y el entorno social.
Se reducen los
desplazamientos, con lo que se ahorra tiempo y dinero y se reduce la fatiga.
Podéis seleccionar
el lugar de residencia de manera independiente a la ubicación del trabajo.
Si tenéis alguna
discapacidad podréis trabajar en un entorno adaptado a vuestras necesidades.
La globalización,
las nuevas tecnologías y las políticas europeas fomentarán esta modalidad de
empleo.
Hay "empresas
virtuales" que integran grupos de personas teletrabajadoras autónomas
asociadas para ofrecer servicios de forma cooperativa.
Debéis tener una
gran autodisciplina y motivación hacia el trabajo.
Es imprescindible
que seáis capaces de organizaros el tiempo.
Buen conocimiento
de informática, ya que los problemas técnicos que aparecen los debéis
solucionar vosotros.
Debéis mostrar una
actitud receptiva a las nuevas tecnologías.
Debéis ser capaces
de soportar el aislamiento y separar la vida laboral de la familiar.
Comporta una
inversión económica: ordenador, módem, conexión a Internet, navegadores, correo
electrónico y software.
Si sois autónomos
deberéis asumir los gastos de la Seguridad Social y de la licencia fiscal.
Aspectos importantes para la empresa
Reducción de
costes, tanto de productividad como de infraestructuras.
Incremento de la
productividad, debido al tiempo que ahorra la persona trabajadora en
desplazamientos debido al clima de trabajo que puede tener en su casa.
Facilita la
contratación de personal, al desaparecer las limitaciones por razón del lugar
de residencia del personal. Esto también hace posible que las personas que
trabajan en el teletrabajo duren más tiempo en su lugar, dado que se mejora
considerablemente el clima laboral y por lo tanto su satisfacción profesional.
Hay una mayor
dificultad en el control de la evolución del trabajo.
Es más difícil la
motivación de las personas que trabajan en teletrabajo.
Puede quedar menos
protegida la confidencialidad de la información.
Hay un vacío
laboral y fiscal.
TIPOS DE TELETRABAJO
Tipos según el lugar dónde se realiza
Teletrabajo desde casa. El domicilio es el principal centro de la persona teletrabajadora, ya
sea si actúa por cuenta propia como por cuenta de otro. Una parte del domicilio
se destina específicamente a funciones de oficina, con los recursos habituales
en una oficina como por ejemplo una mesa de trabajo, teléfono profesional, fax
y ordenador, además de acceso a la red de telecomunicaciones.
Teletrabajo itinerante. Las personas teletrabajadoras que practican el trabajo itinerante no
tienen un puesto de trabajo físico claramente identificado. Equipadas con un
teléfono móvil y/o un ordenador portátil, su oficina es allá dónde hay la
conexión telefónica adecuada (o cualquier lugar si usan las comunicaciones sin
hilos). Su trabajo es independiente del lugar dónde se lleva a cabo.
Teletrabajo en oficinas a distancia. Se trata de teletrabajo que se lleva a cabo en una oficina distante del
centro de trabajo habitual. Incluye tanto actividades individuales como equipos
enteros de trabajo. En estos casos las personas teletrabajadoras suelen tener
acceso remoto a los ordenadores de la sede central de la empresa de forma que
no hay ninguna diferencia entre trabajar en la empresa o en la oficina a
distancia.
Pueblo digital o vecindario digital. Se trata de una extensión del término "telecottage" o
telecentro rural y está relacionado con estilos de vida y preferencias. Un
vecindario digital es una comunidad entera dirigida a estilos de vida y de
trabajo del futuro. Toda la población está conectada y cada casa se encuentra
totalmente equipada con una red interna conectada a través de banda ancha con
la red global.
Telecomercio. Se trata
esencialmente de hacer negocios por la vía de la red. Utiliza las TIC
adelantadas (como Internet) para vender y comprar productos o servicios, para
reforzar las relaciones con el cliente y para llegar a mercados físicamente
lejanos sin la sobrecarga de presencia física local. Aun cuando el concepto
presenta muchas similitudes con el comercio electrónico, este último se refiere
más a las transacciones efectivas, como es el hecho de recibir o gestionar un
pedido.
El telecomercio, en cambio, comprende todos los aspectos del ciclo de venta y de la relación comprador-vendedor. Incluye, por ejemplo, el anuncio de nuevos productos y de servicios a potenciales clientes a través de Internet, el hecho de proveer medios para hacer el pedido y posibilitar el pago a través de las redes electrónicas, así como ofrecer apoyo en línea y sobre todo mejorar la relación con el cliente (por la vía de correo electrónico o a través de comunidades electrónicas).
Telecooperación, teleactividad. Las actuaciones basadas en la telecooperación o teleactividad
representan la aplicación de las TIC en el ámbito individual o de las
organizaciones y hacen posible reforzar la relación, la información y la
colaboración mutua. El trabajo de equipos virtuales a través de la red es un
buen ejemplo.
Se trata, pues, de la colaboración entre diferentes individuos dispersos para crear una red y cooperar en la consecución de un objetivo común. A medida que esta cooperación sea más habitual y más formal podremos hablar de organizaciones virtuales. La telecooperación o teleactividad comporta nuevas habilidades e introduce cambios en las organizaciones. En concreto, los flujos de información y comunicación que provienen de la organización jerárquica tradicional pierden importancia y las barreras de la comunicación se disuelven más allá de los límites de la organización.
Tipos según el tiempo que se dedica
Personas teletrabajadoras marginales. El trabajo principal de la persona es en la oficina de la empresa para
la que trabaja, pero de forma irregular o puntual trabaja desde casa; en estas
ocasiones se acostumbra a disponer de pocos equipos de oficina en casa.
También es el caso de la persona que, aparte de dedicarse puntualmente a un trabajo de teletrabajo en su casa, a la vez tiene un trabajo tradicional.
Personas teletrabajadoras sustanciales. El teletrabajo se regular y se combina con el trabajo en la empresa.
Normalmente la persona trabajadora dispone de más equipos tecnológicos en casa,
se mantiene el vínculo con la empresa pero de una forma diferente, se asemeja
más a una relación entre cliente y proveedor.
Personas teletrabajadoras primarias. La persona se dedica de tiempo completo a trabajar en casa. Es la única
forma laboral, como máximo, visita puntualmente la oficina, en el supuesto de
que no sea una persona autónoma, por lo tanto dispone de todos los equipos
necesarios para trabajar en casa.
Tipos según el estatus de las personas trabajadoras
Dentro de la modalidad
de trabajo a domicilio hay dos posibilidades:
Personas que trabajan por cuenta propia. Las profesiones liberales teletrabajables son aquellas que
principalmente realizan tareas relacionadas con el tratamiento de datos y
también aquellas que suponen una labor de estudio y diseño.
Personas que trabajan por cuenta ajena. Dentro de este grupo encontramos diferentes situaciones:
v Personas trabajadoras que dentro de una empresa con jornada de trabajo
convencional necesitan, por circunstancias personales, llevar a cabo el trabajo
desde su casa.
v Personas trabajadoras que se incorporan al teletrabajo por la política
propia de la empresa que lo ve conveniente.
Personas
teletrabajadoras móviles o itinerantes; grupo de personas que deben realizar su
trabajo con desplazamientos muy frecuentes, para mejorar la prestación de
servicios al cliente. Están equipadas con la denominada oficina móvil:
teléfono, fax, ordenador portátil... (ejemplo: profesionales que se dedican al
mantenimiento, periodistas, políticos, consultores, etc.)




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